Un punto

- Las historias siempre tienen final- aseguró.- Ésta también. Aunque el final es por lo general el principio de otra historia. Los puntos que vamos poniendo en la vida suelen ser provisionales, en cierto modo.
El chino
Henning Mankell

 Llevaba tiempo en silencio, no es algo que me guste, porque el silencio se confunde con el abandono. Y en cierto modo es así, he abandonado a Barcelona. No he sabido el motivo hasta ahora, aunque lo he buscado intensamente dentro de mí. 

Hoy el día se ha levantado soleado, una ola de calor nos amenaza, realmente no es un día especial dentro de los muchos otros días que han pasado antes y pasarán después, pero una verdad se ha revelado dentro de mí gracias a M., y no es otra de que esto ha llegado a su final.

No es un punto y final a la escritura, siempre escribo, desde hace demasiados años. Pero si que este espacio ha llegado a su fin. Hay momentos en la vida en que parecemos vacíos por dentro, y eso en realidad no es cierto, es que estamos limpiándonos y reconstruyéndonos, llenándonos de cosas como un nuevo almacén.

Empecé este blog cuando me quedé vacía, para intentar canalizar mi dolor, y me ayudó a mantenerme cuerda. Salí adelante y me recompuse, volví a ser yo. La vida me trajo nuevos horizontes, nuevas metas, y me lancé a la piscina de lo desconocido. En este tiempo poco y mucho a cambiado, M. sigue siendo parte de mi alma, y con ella las letras nunca tienen fin, y R. ha entrado en mi vida, abrazando mi existencia con unas manos siempre calientes y suaves.

El dolor que sienta a partir de ahora, el miedo y la rabia, las inquietudes que me trae el futuro, esta vez quedan para mí, y para aquellos que están en mi corazón.

Hablar de sentimientos, aunque sea figuradamente, exige un gran esfuerzo. Es algo que ahora mismo no me veo capaz de hacer, por eso seguiré escribiendo, pero esta vez de cosas que me gusten, que me llamen la atención, que vea o lea, o que me encuentre por lo ancho y largo de esta red. Cosas sencillas, que no tienen la profundidad que tiene un sentir, pero al fin y al cabo son las cosas que nos hacen ser nosotros, las cosas que viven con nosotros en el día a día.

Barcelona ha sobrevivido, ha cumplido su misión, y ahora llega a su fin. Un fin que no es un fin.

Este no es un punto y final, es un punto y seguido. 

Gracias a todos los que en este tiempo habéis seguido a Barcelona, sois pocos pero importantes.

Nos vemos a partir de ahora, aquí.